Planes de seguridad K-12, explicados para familias y personal
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Amenazas falsas y “swatting” en la escuela: lo que deben saber las familias

Las amenazas falsas de un tiroteo o una bomba siguen provocando cierres de emergencia en escuelas K-12 de todo el país. Le explicamos por qué las escuelas responden como lo hacen y qué pueden hacer las familias cuando ocurre.

El jueves 22 de octubre, una amenaza falsa hizo que la policía acudiera a las escuelas de Penn Yan, Nueva York. Agentes de varias agencias, con equipos de perros K-9 y personal escolar, revisaron las escuelas primaria, intermedia y secundaria del distrito, mientras otras escuelas cercanas quedaron en cierre de emergencia o con las puertas exteriores cerradas. No encontraron ninguna amenaza. El distrito lo describió como una llamada de swatting y dijo que otras escuelas de Nueva York habían reportado amenazas parecidas en los días anteriores [1].

No es un caso aislado. En septiembre, los Departamentos de Educación y de Justicia de EE. UU. enviaron a las escuelas una nueva guía sobre el swatting. La guía dice que estas amenazas son un problema cada vez mayor para las escuelas K-12 (de kínder a 12.º grado) y advierte que suelen llegar en grupos [2]. En Carolina del Sur, el FBI informa que las amenazas falsas contra escuelas aumentaron 70% en el último año [3]. La mayoría resultan ser falsas. Pero cada una interrumpe un día de clases y asusta a las familias, y las escuelas deben tratar cada amenaza como real hasta comprobar lo contrario.

Qué es el swatting

El swatting consiste en reportar falsamente una emergencia grave, como un tirador activo, una bomba o una toma de rehenes, para engañar a la policía y provocar una gran respuesta de emergencia [2]. Quienes lo hacen suelen ocultar su identidad falsificando el número de teléfono o enviando las amenazas por correo electrónico o por internet. Algunas amenazas vienen de otros países, y muchas llegan en oleadas que alcanzan a varias escuelas el mismo día [2].

Otras amenazas falsas surgen más cerca de casa. Un estudiante puede publicar una amenaza en redes sociales o enviarla en un chat de grupo “en broma”, para evitar un examen o para vengarse de alguien. El FBI señala que algunos jóvenes publican amenazas para llamar la atención, para vengarse o para tener control sobre otros [4].

Por qué las escuelas responden como lo hacen

Cuando llega una amenaza, la escuela no espera a saber si es real. La guía federal indica a las escuelas que traten cada amenaza como creíble en el momento en que llega, que primero se aseguren de que todos estén a salvo y que llamen a las autoridades [2]. Según la situación, eso puede significar cerrar las puertas exteriores, un cierre de emergencia, una evacuación o una revisión de los edificios. Nuestra publicación Qué pasa durante un simulacro de cierre de emergencia explica esos términos.

También se pide a las escuelas que practiquen cómo decidir rápidamente si una amenaza es falsa, igual que practican para el clima severo [2]. Por eso, un cierre de emergencia que termina en menos de una hora no significa que la escuela exageró. Significa que el plan funcionó.

Una amenaza falsa también es un delitoEnviar una amenaza por mensaje de texto, correo electrónico o redes sociales es un delito federal. El FBI dice que quienes publican o envían amenazas falsas pueden recibir hasta cinco años en una prisión federal, o enfrentar cargos estatales o locales [4]. Este año escolar ya han arrestado a estudiantes por amenazas contra escuelas [5], y el FBI advierte que los estudiantes que comparten una amenaza en lugar de reportarla también pueden enfrentar cargos [3].

Si la escuela de su hijo recibe una amenaza

  1. Espere el mensaje de la escuela. La información oficial llega de la escuela o del distrito por mensaje de texto, correo electrónico, aplicación o el sitio web del distrito. Asegúrese de que la escuela tenga su número de celular actual.
  2. No vaya a la escuela a menos que se lo pidan. Más autos y más gente pueden bloquear a los vehículos de emergencia y hacer más lenta la entrega segura de los niños.
  3. Deje libres las líneas telefónicas. Llamar a la oficina de la escuela ocupa las líneas que el personal necesita durante una emergencia.
  4. Repórtela, no la comparta. Los rumores y las capturas de pantalla se difunden rápido. La guía federal pide reportar las amenazas que se vean en internet, no compartirlas [2], y el FBI dice que compartir una amenaza puede difundir información equivocada y causar pánico [4].
  5. Si le piden recoger a su hijo, siga el plan. Lleve una identificación con foto y vaya al lugar que indique la escuela, que puede no ser la escuela misma. Nuestra publicación sobre la reunificación explica cómo funciona la entrega de los niños.

Cómo reportar una amenaza

Si alguien está en peligro inmediato, llame al 911. Si usted o su hijo ven o escuchan sobre una amenaza contra una escuela, avísenle de inmediato a la escuela y a la policía local. También puede enviar un aviso al FBI en tips.fbi.gov (en inglés) o llamar al 1-800-CALL-FBI (1-800-225-5324) [4][6]. Si puede, tome una captura de pantalla, pero no se la reenvíe a otras personas [4]. Muchos estados también tienen una línea anónima de denuncias escolares; busque la suya en nuestra página de números por estado, o vea Dónde reportar.

Cómo hablar con su hijo

Es posible que los niños se enteren de una amenaza en la escuela, en el autobús o en un chat de grupo, sobre todo si su propia escuela tuvo un cierre de emergencia. Explíqueselo de forma sencilla: alguien hizo una amenaza falsa para asustar a la gente, la policía revisó y la escuela estaba segura. Practicar los simulacros es lo que ayuda al personal a mantener la calma de todos cuando pasa algo así. Para más ideas, vea Cómo hablar con los niños sobre noticias que dan miedo.

Los niños mayores y los adolescentes también necesitan un mensaje claro sobre sus propias decisiones [3][4]:

  • Una amenaza nunca es una broma, ni siquiera en un chat privado o en un mensaje que desaparece. El FBI dice que los investigadores a menudo pueden rastrear amenazas enviadas con VPN, cuentas desechables o aplicaciones de mensajes que desaparecen [3].
  • Si ves una amenaza, díselo a un adulto de inmediato. No la compartas con tus amigos.
  • Si estás enojado o molesto con alguien, habla con tu mamá o tu papá, un maestro o el consejero escolar.

Un líder del FBI en Carolina del Sur dijo que un hogar donde los niños se sienten cómodos para contar lo que les preocupa es “la primera línea de defensa” [3]. Si nota que su hijo está pasando por un momento difícil, el consejero escolar puede ayudar. Si un niño o adolescente habla de querer hacerse daño, llame o envíe un mensaje de texto al 988 para comunicarse con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis. Para recibir ayuda en español, marque 988 y presione 2, o envíe la palabra AYUDA al 988.

Fuentes

  1. Penn Yan school threat ruled a swatting hoax after searches, lockdowns (FingerLakes1.com, 23 de octubre de 2026 · en inglés)
  2. Guidance to Educational Institutions on Swatting Threats (GEN-26-04) (Departamento de Educación y Departamento de Justicia de EE. UU., 25 de septiembre de 2026 · en inglés)
  3. FBI warns of 70% surge in South Carolina school hoax threats as new year begins (FOX Carolina, 24 de agosto de 2026 · en inglés)
  4. Think Before You Post: Hoax Threats Are Serious Federal Crimes (Buró Federal de Investigaciones (FBI) · en inglés)
  5. FBI Houston reports arrests for school threats with new academic year just beginning (FOX 26 Houston, 18 de agosto de 2026 · en inglés)
  6. Building a Digital Defense with #ThinkBeforeYouPost (FBI Portland · en inglés)

Esta publicación es información general. El plan de su escuela es lo primero, así que pida a la oficina escolar sus procedimientos específicos.